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10 Cosas que se hacen pero no se dicen

Ralph Sacando Un Moco

El título lo dice todo. Somos personas, no somos perfectos. Y nuestros defectos nos hacen diferentes. Ahora bien, la sociedad nos condiciona a «maquillarnos» y aparentar a veces lo que no somos porque tenemos en la cabeza instaurado el  «qué dirán de mi persona«.

Ralph Sacando Un Moco

Pues bien, con este post quiero ayudarte a liberar un poco esas cosillas de la vida cotidiana para que veas que no eres la única persona que le suceden estas cosas y que todo el mundo tarde o temprano te acaba confesando en la intimidad algo que si lo piensas bien: no es nada importante ni vital.

1. Manías cuando compramos en el supermercado

Existe una ley básica que dice que si te han colocado las botellas de agua, o las latas de refresco o los cartones de leche…o bollería…en fin, cualquier producto colocado por filas de forma ordenada en el pasillo: da igual el orden, se agarra siempre el que está en la segunda fila, en la tercera e incluso en la última. La creencia es que está menos «tocado», menos «usado» y sin riesgo de estar abollado o vete tú a saber.

2. Lavabos de grandes superficies o centros comerciales

La situación es la siguiente: entras al WC, te lavas las manos y luego te las secas con el dichoso aire o con cualquier papel disponible. Pero, cuando te dispones a salir,¿no te planteas intentar tocar lo menos posible el mango o el pomo de la puerta porque piensas que mucha gente no se ha lavado las manos y abre la puerta igual que tú?

3. Mendigos en el transporte público

Si el autobús o el tren está lleno de gente, y aparece un indigente, un mendigo o cualquiera cantando y pidiendo dinero. ¿Qué pasa? Habitualmente, y por una extraña razón, nuestro cerebro lo aisla y hacemos como si la persona fuese totalmente invisible. Nos da igual la historia que haya detrás: sólo piensas que «que no me toque a mi», «que no me diga nada», «a ver si pasa ya…».

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4. Máquinas dispensadoras de bebidas y comida

Aunque metas la cantidad de dinero correcta para sacar una lata, una botella de agua, una fruta o una dulce pasta….existe un reflejo que es darle al botón repetidamente siempre con la esperanza que pasen 2 tipos de cosas:

  • Que la moneda vuelva a caer y te salga la bebida gratis
  • Que caiga otra bebida extra

5. El tabú de las ventosidades matutinas

Las ventosidades o frecuentemente llamados «peos» son un tema tabú entre la mayoría de personas. La verdad es que es una reacción fisiológica del cuerpo en la que el gas debe ser expulsado para que no se acumule y ocasionen problemas en el intestino. Es bueno «echarlo», hablando en plata. Lo que pasa que está visto como algo guarro, descarado, amoral y poco ético en una sociedad refinada. Pero seguro que en tu intimidad, no hay mejor placer cuando te despiertas por la mañana que las tripas se retuerzan y notes esa sensación de que algo va salir. Para colmo, sueles retener un poco más de gas porque encima quieres que lleve banda sonora incluida y al final pasan 2 cosas:

  • Un estruendoso ruido de  «buenos días» para los que conviven a tu lado.
  • No hay ruido y la ventosidad se exterioriza de forma silenciosa aportando energía calorífica (que notas enseguida) y un olor nauseabundo en el que tú mismo o misma piensas: «estoy podrido por dentro». Y si hay alguien cerca tuyo, ya se encargará de decirlo por ti.

6. Picnic, Vermouth e Invitaciones en festejos y celebraciones

No hay cosa más primaria que en una muchedumbre o grupos de personas que celebran algo, detectar inconscientemente (o premeditadamente) dónde está la fuente de comida principal y cuánto queda de bebida. Encima si es gratis, lo que hacemos en beber rápido para que nos llenen una segunda copa. Después, sobretodo en entrantes de las bodas, acudimos avispadamente al sitio dónde sale el mejor plato y hacemos colas como miserables, dando gracias a los novios por dejarte comer.

7. Reflejo del Móvil o teléfono celular

Voy por la calle. Saco el móvil, lo miro. Me lo vuelvo a meter en el bolsillo pero ni he mirado la hora, ni las llamadas, ni si había un whatsapp. ¿Qué he hecho realmente? Un reflejo tonto. Antes se hacía mucho con el reloj, sobretodo cuando te ibas a cruzar con alguien al que no querías saludar o no querías que te viese.

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8. Sin pelos en la lengua: mocos, burillas, titi o willy.

Sí, exacto. Eso que sale por la nariz con la ayuda del dedo. Al igual que las ventosidades, mal visto por la sociedad pero nos ayudan a retener partículas y gérmenes que hay en el ambiente y que al respirar quedan atrapados hasta que se medio solidifican. Hay 4 sitios ideales para sacárselos:

  • En clase
  • En el coche
  • Delante del ordenador
  • En el sofá de casa

Pero esto ya lo sabemos. Lo que te voy a hablar es de esa situación que nos pasa y es que a veces estos «pequeños elementos» son demasiado pegajosos y quedan adheridos al dedo o a la uña del dedo. Intentas hacer un cambio de mano, pero justo se te engancha en el otro dedo. Así que intentas dispararlo como cuando juegas con las canicas o les das a alguien en la oreja. La mala suerte es que se quedan en la uña otra vez y vuelta a empezar. Son esos típicos mocos que por un lado están secos y por el otro lado todavía andan algo húmedos. La solución definitiva pasa por 4 alternativas:

  • Sacar educadamente un pañuelo y limpiarlo
  • Lavarse las manos, frotando con intensidad hasta que por fin se vaya
  • Acumularlo en el archivo histórico que habita debajo del sofá
  • El lanzamiento del «cohete» ha sido un éxito pero al final se desvió de trayectoria cayendo al suelo de tu casa, del trabajo o de tu propia clase.

9. El perro que aparece de repente de una casa y te ladra

La situación es la siguiente: vas caminando superconcentrado por una calle cuando, de repente, al pasar por una valla o una puerta, se te aparece un perro ladrando, sea grande o pequeño. Justo en ese momento es cuando te pasa. Te encojes y pegas un tirón. Y lo primero que piensas es «que no se haya notado que me he asustado y que me he movido ligeramente con un sobresalto».

10. El teorema de las servilletas

Si en casa comes con una servilleta. Si vas a un restaurante y sólo te ponen una servilleta. ¿Por qué cuándo entramos en un bareto, o en el McDonald’s o un Burguer King asaltamos literalmente los paquetes de servilletas? ¿Por qué sabemos que nos vamos a poner como los «gorrinos» de mayonesa, ketchup y otras variedades? No. La respuesta es básica: son GRATIS!!! podemos limpiarnos casi infinitamente. Eso pasó con la mayonesa, que es más cara que el ketchup, y ahora ya no está al alcance de la mano.

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Comentarios (20)

Avatar De Gus

¡No entiendo por qué a la gente le molestan las máquinas dispensadoras de comida! ¡Son la salvación de la oficina! 🙌🍔

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Avatar De Wilmer Enriquez

¡Pues a mí me molestan! Es triste depender de comida poco saludable y poco fresca en la oficina. Prefiero un buen almuerzo casero o un restaurante de verdad. 🥗🍽️

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Avatar De Abdón

¡Pero qué manías más absurdas cuando compramos en el supermercado! ¡Me identifico totalmente! ¿Y ustedes?

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Avatar De Gaby Cerda

¡No entiendo por qué la gente se queja de los mendigos en el transporte público! ¡Son entretenidos! 🤷‍♀️

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Avatar De Wilmer Cordon

No se trata de entretenimiento, se trata de empatía. Los mendigos merecen respeto y compasión, no ser tratados como espectáculo. Ponerse en sus zapatos puede cambiar tu perspectiva.

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Avatar De Perdita

«¿Alguien más se come los cacahuetes en el supermercado y luego los paga?»

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Avatar De Ever Riquelme

No, no creo que alguien más haga eso. Es simplemente falta de ética y respeto hacia los demás clientes y el establecimiento. Si quieres comer cacahuetes, cómpralos y disfrútalos en casa como todos los demás.

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Avatar De Aleix Cobo

¡No entiendo por qué nadie mencionó las personas que toman muestras gratis sin comprar nada!

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Avatar De Joss Davila

«¿Alguien más tiene la manía de hacer malabares con las bolsas del supermercado? ¡Es mi habilidad oculta! 🤹‍♀️»

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Avatar De Azarías Rebollo

Jajaja, definitivamente no estás solo. ¡Hacer malabares con las bolsas del supermercado es todo un arte! Aunque algunos podrían argumentar que es más una forma de desafiar la gravedad. ¿Quién necesita gimnasio cuando tienes las compras? 💪🛒

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Avatar De Kanda Sole

«¿Soy la única que disfruta fingiendo hablar por teléfono en el transporte público?»

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Avatar De Kaie Gilabert

Artículo interesante, pero no estoy de acuerdo con la manía de abrir bolsas de papas en el supermercado.

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Avatar De Kendall Sepulveda

Entiendo tu punto de vista, pero abrir las bolsas de papas en el supermercado es un acto irrespetuoso hacia los demás clientes y el personal de la tienda. Es importante ser considerado y respetar las normas establecidas.

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Avatar De Georgia

¡La verdad es que siempre me he sentido incómodo con los mendigos en el transporte público! ¿A alguien más le pasa? 🤔

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Avatar De Ailén

A mí también me incomodan, es inevitable sentir cierta incomodidad en esas situaciones. Sin embargo, es importante recordar que todos merecen dignidad y respeto, incluso los mendigos. Quizás deberíamos reflexionar sobre cómo podemos ayudar en lugar de juzgar. 🤔

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Avatar De Henar

¡No puedo creer que todos hagamos esas cosas en secreto! ¿Quién más es culpable? 😂

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Avatar De Jailyn

¿Alguien más también tiene la manía de oler todos los productos en el supermercado? #AdictoAlosOlores

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Avatar De Álex Valle

¡Jaja! ¡Yo también lo hago! No puedo resistirme a oler todo lo que compro. Es como una adicción olfativa. ¡A veces descubro aromas sorprendentes! #SomosDelMismoClub

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Avatar De Florencio Valles

¡Vaya! No sabía que todos tuviéramos manías secretas en el supermercado. ¿Cuál es la tuya?

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Avatar De Bernadette Popa

¡Qué pregunta tan curiosa! Mi manía secreta en el supermercado es asegurarme de que todas las etiquetas estén perfectamente alineadas. ¡Me vuelve loco cuando están torcidas! ¿Alguna vez te has vuelto loco por eso también?

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