La Maldición de la Trilogía de Poltergeist

Dentro de los grandes misterios del cine, la película Poltergeist del año 1982 y sus dos partes posteriores (Poltergeist II y Poltergesit III) siguen captando la atención del gran público que considera una maldición el haber grabado un largometraje que insistió en dar a conocer los extraños fenómenos paranormales que suceden en las casas “aparentemente normales”. Esto no fue nada nuevo para un género en que películas de los años 70 como El Resplandor, El Exorcista. La Semilla del Diablo o La Profecía también relataban historias terroríficas sobre la influencia del Mal y el hijo del Diablo. Después de Poltergeist salieron muchísimas películas parecidas y  la base de algo demoníaco o espíritus que han muerto en el hogar y regresan de forma pacífica o agresiva, aún siguen estando vigente en el cine actual, incluso para el cine infantil (Monster House o Super8 serían ejemplos, aunque el miedo se junta con la comedia).

Pero el misterio viene cuando la ficción empieza a parecerse a la realidad y los actores que estaban de una forma u otra malditos en la película, empezaban a tener mala suerte en su vida personal e incluso llegar al punto de morir en extrañas causas. Y esto es lo que pasó en Poltergeist.

Poltergeist se basó en el miedo de los niños

No hay pavor y terror más grande que aquel que sentimos cuando somos niños y nos cuentan historias de miedo. La oscuridad, estar solo e irse a dormir con la sensación de estar desprotegido es un pensamiento que a todos nos viene a la cabeza y que, incluso de adultos, nos creemos que ya se nos pasó pero el miedo sigue ahí. Incluso es posible que recordemos “cosas raras” y achacamos los sucesos a que “éramos pequeños” sin saber que percibíamos más realidad de la que percibimos ahora.

Volviendo a la película, Steven Spielberg fue quién creó la idea porque era conocedor de los terrores infantiles. En realidad, eran sus temores y combinó ese mismo año de rodaje con otra película sobre la vida fuera de la Tierra, com fue E.T.. Y ahora pregunto, ¿Quién no tiene miedo a la muñeca Anabelle? Pues que sepa que Poltergeist y quizás la película IT de Stephen King fueron de las primeras en mostrarnos que no son tan tiernos como parecen, y si no que se lo pregunten a los que les aterrorizaba el muñeco Chucky.

Poltergeist Película

A este temor por los payasos, se unieron todo tipo de juguetes y, sobretodo, el miedo a los árboles, los armarios y aquellos ruidos y sombras que pueden confundirnos y hacernos pasar toda una noche en vela creyendo que “hay algo ahí que te observa”. A este conjunto de miedos, el famoso director le metió un argumento que era un mix de historias: seres sobrenaturales, cementerios indios, dimensiones desconocidas, mediums y posesiones.

Si no has visto la película (atención spoiler), pues se trata de la típica familia americana de los años 80, los Freelings, que se muda a una urbanización moderna, tranquila y próspera. Entonces empiezan a pasar cosas raras pero no lo notan a principio. La primera en captar los fenómenos extraños es la hija pequeña de la casa, Carol Anne, protagonizada por la actriz Heather O’Rourke. y fue ella el punto clave de la película….pero también de la maldición. La conclusión final es que los fenómenos se desarrollaban por los entes y espíritus que habían sido enterrados bajo el suelo de la casa y que conformaba un cementerio indio. Aunque todo acabó bien, el mal nunca se fue de la familia y le acompañó en la segunda y tercera entrega de la saga.

La maldición de Poltergeist: 4 actores muertos

Aunque muchos dijeron que eran extrañas circunstancias, en realidad no fue así. La primera en morir fue la actriz Dominique Dunne, que interpretó a la hermana mayor, Dana. Ella no llegó ni a saborear el éxito de Poltergeist I ya que fue asesinada por su pareja John Thomas Sweeny. Por unos simples celos, éste la estranguló en su casa, cerca de los estudios de grabación, en West Hollywood. Cuando llegó la policía y los servicios de asistencia, Dominique estaba inconsciente y con un paro cardíaco. Su estado de coma fue permanente y nunca más despertó, falleciendo el 4 de Noviembre de 1982. Si tenemos en cuenta que la película se estrenó el 4 de Junio de 1982 en USA, y en el resto de países a finales de verano entre septiembre y octubre, pues fue la primera muerte anunciada y supuso el punto de partida para que los más catastrofistas vaticinasen que esa película traería consigo una maldición de por vida por meterse con los muertos y el más allá.

Los siguientes actores que fallecieron pertenecieron a la segunda parte, y justo fueron los que representaban al Bien y al Mal. El primero fue Taylor, el actor Will Sampson, chamán y brujo del bien que se encargaba de proteger del mal a la familia Freelings. El segundo, Julian Beck, que interpretaba el papel de reverendo Kane pero detrás de sus hábitos estaba el mismísimo demonio. Cabe decir que su aspecto es uno de los que más terror ha dado a la saga y sin ningún maquillaje.

De todas formas, ambos actores murieron de cáncer. Poltergeist II era del año 1986, así que tras el rodaje, la maldición hizo su presencia como cuando se llevo a Dominique. En septiembre de 1985 murió Julian Beck, es decir, justo al acabar el rodaje ya que la película se estrenó meses después, en mayo de 1986, cuando ya había fallecido. Al año siguiente, en 1987, murió William Sampson Jr, el indio y chamán. Imagínate lo que decía la gente de esta película y aún así se decidió rodar una tercera parte.

 

Quizás la muerte más destacada fue la de su protagonista: la pequeña Carol Anne. Ya en la segunda parte, a Heather O’Rourke se le diagnóstico de forma incorrecta una infección parasitaria que le produjo su muerte tras el rodaje de la tercera entrega. Ella murió el 1 de Febrero de 1988 como consecuencia de fallo multiorgánico que le produjo una terrible infección intestinal. La película se estrenó en junio de 1988, por lo que la tremenda fobia y pánico social atravesó los continentes tachando a Poltergesit como película maldita.

Por lo que se ve, no fue ningún espíritu ni fantasma lo que le produjo su muerte, si no que los médicos se equivocaron en su diagnóstico creyendo que tenía otra cosa (enfermedad de Chron) y como empezó a empeorar a medida que pasaba el tiempo, entonces le administraron corticoides por lo que la niña se infló bastante y esto puede verse Poltergesit III, a pesar de la gente que veía la película sin saber que Carol Anne ya estaba muerta lo atribuía a que era la edad.

Si Heather O’Rourke no se hubiese cruzado en el camino de Spielberg, pues fue él mismo quién le hizo un casting asustándola para que llorase, la maldición hubiese acompañado a otra actriz que en aquellos tiempos cumplía el mismo perfil de niña rubia y ésta era Drew Barrymore. ¿Qué habría pasado si Barrymore hubiese aceptado el rodaje de Poltergeist? ¿Hubiese caído la maldición sobre ella? Esto nunca se sabrá. A ella la salvó el rodaje de E.T. que coincidió en la misma época y no podía hacer dos papeles a la vez.

Poltergeist 2015: el remake que resucitará la maldición

No me gustaría que me llamasen de Holywood para decirme que me quieren contratar para la nueva versión de Poltergeist porque si la maldición es cierta alguien del reparto morirá. Esto no es una broma, es cierto. El nuevo director que va a hacer un remake de la película será Gil Kenan, mira que casualidad que fue el director de Monster House. Entre los actores nominados a padecer la maldición estarán Sam Rockwell, el protagonista de la película Moon (muy recomendable para los amantes del misterio en el espacio), y también Rosemarie DeWitt, Kyle Catlett (el más pequeño de todos y se supone que asume el papel que hizo Heather) y Jared Harris, conocido por la película Lincoln o Sherlock Holmes, entre otros.

La película ya está completada y se espera su estreno para verano de 2015, así que estaremos atentos a los sucesos y verificar por fin si lo que pasó fue atribuido a mala suerte o es que de verdad existe una maldición que nunca abandonará el nombre del Poltergeist. Entonces, no quedaría más remedio que decir aquella frase que Carol Anne repetía: “Han vuelto”.