Cómo descubrir los 5 tipos de personas envidiosas

La envidia tiene su origen en una creencia absurda pero astuta a la vez: “yo no voy a tener nunca lo que el otro tiene”. Partiendo de esta sútil frase, la persona envidiosa vive completamente amargada porque no puede tolerar que la otra persona tenga lo que él o ella no puede tener, o bien, le vayan bien las cosas en la vida.

Esa amargura, les hace vivir en competencia todo el rato, intentando compararse a los demás y soltando siempre frases de connotación negativa o doble sentido. Por eso decimos que actúan en el silencio, ocultándose bajo una lengua viperina pero que está completamente afilada.

Su ira está reprimida, guardan sus palabras para poder destruir aquello que envidian, y en definitiva,  nunca consiguen ni logran nada, la cuál cosa les da más rabia todavía y eso retroalimenta su estado de represión, pudiendo llegar a ser enfermizo o pasar al acto de la agresión física. No te engañes, la envidia sana no existe, ya que sigue siendo envidia.

Seguramente a lo largo de tu vida te has encontrado con muchas personas envidiosas a las cuáles has nombrado o tildado como falsas o gente hipócrita, pero en realidad es que se traten de una de las perfiles o variantes que conforman la envidia ya que los envidiosos pueden tener diferentes tipos de personalidad, aunque un solo objetivo.

Frases sobre la Envidia

Los 5 Perfiles de Personas Envidiosas

Perfil Carcasa Directo: La carcasa hace referencia al exterior o aquello que se ve a simple vista. Las personas envidiosas de este nivel suelen tener problemas con su cuerpo, es decir, no están a gusto con la estética o look que tienen, bien porque no son agraciados en rostro, tienen delgadez u obesidad y se obsesionan con ello, o bien, tienen algo de su cuerpo que no les gustaría tener pero que lamentablemente la gente se fija. Esto ocasiona un trauma, y a la larga reprimen su ira y la transforman en envidia por lo que cuando ven a otra persona, ya sea amigo o amiga desean hacerles sentir mal o culpables para que no difrute con lo que la otra persona sí tiene. Como ejemplo, está ese tipo de personas que de forma directa te dicen: “Te veo más gorda”, “¿Has engordado?, “¿Qué te ha pasado?”, “Si que estás mal, ¿no?”,…y un montón de frases para NO AYUDARTE, sino para que te sientas TÚ mal. La persona envidiosa transmite sus imperfecciones a la otra persona.

Perfil Invasor: Es una persona entrometida, que vive chafardeando y husmeando en la vida de los demás. Lo mejor que le ha podido pasar ha sido estar presente en facebook, twitter, instagram y whatsapp ya que se añade a todas las personas para seguirle sus pasos y analizar todas sus fotos y vídeos. Se meten en tu vida con la intención de ayudarte, pero cuidado, luego sacan provecho de ti y los tuyos ya que suele hablar más de la cuenta en presencia de más público. Es decir, habla mucho de los demás (que ha ido conociendo y “ayudando”) y a su vez se delata cuando se le pregunta sobre ella ya que este tipo de persona habla menos de ella. Y cuando una persona no quiere hablar de sí mismo, una de dos: o es demasiado prudente o algo esconde. Si oculta cosas suyas y se mete en la vida de los demás, su objetivo final es CERO. ¿Y tú no quieres acompañarte de ceros, verdad? Los ceros no suman en la vida, díselo así de claro.

Perfil Rambo: Se trata de las personas que taladran y te disparan con metralleta a diestro y siniestro todo lo malo que encuentra su boca. Todo lo que sale de sus palabras posee una connotación negativa o va a ser negativo contigo porque ellos no están conformes con nada. Todo les resulta malo, como si estuviesen en un estado depresivo contínuo. Si les comentas “he conocido a alguien y será mi pareja”, enseguida te responderá “vigila, que seguro que te será infiel como todos o todas”. Si le dices que “he encontrado un trabajo nuevo”, pues no te felicita y te dirá “a ver cuánto duras”, “¿te han hecho un contrato o estás temporal? No durarás mucho”. Si les dices que “estoy esperando un bebé”, lo más seguro te respondan “ya verás lo que vas a dormir”, “a ver si sale bien el parto con tanto problema”. En resumen, son envidiosos quejicas que una y otra vez, digas lo que les digas, están descontentos y todo los que sueltan por su boca-ametralladora son balas negativas.

Perfil Siempre Más: Estas personas envidiosas nacieron con un YO bajo el brazo. Llevan el YO a todos los lados y su juguete preferido es el “YO-YO”. ¿Y porqué digo esto?  Porque pueden utilizar la palabra YO para varias cosas, y en realidad, para nada bueno ambas. El primer perfil derivado del SIEMPRE MÁS, es el narcisista puesto que todo lo que ocurre, se centra y gira entorno a él o a ella. Si tú les cuentas algo, ellos siempre te responden con un ejemplo que le has pasado a ellos en referencia a su vida pero no a otro. En España, hay casos de famosos que hacen esto. Por poner un ejemplo, la mismísima cantante Marta Sánchez o Lolita. Si tienes oportunidad de ver entrevistas o programas, fíjate bien que todo funciona en base a una experiencia basada en su vida aunque le cuentes que hoy te has comido unas macarrones que estaban buenísimos. Por otro lado, los SIEMPRE MÁS, pueden utilizar el YO-NO para sus relaciones. Por ejemplo, son los que te dicen “yo no me quiero meter en tus asuntos, pero DEBERÍAS HACER ESTO Y LO OTRO”, “Yo no es que tenga NADA PERSONAL en contra de ti”, “Yo no es por criticarte PERO….”, o bien, “No quiero que te OFENDAS, pero me parece que….”. Mucho ojo con estas personas, ya que en un principio parecen amigables puesto que para iniciar una conversación de adulan con “¿Qué tal guapa?” o ¿Como estás preciosa hoy?”, pero su pensamiento no corresponde con lo que sueltan por la boca. Se les huele la ira y la envidia reprimida a kilómetros. Las personas que te niegan algo es porque lo están afirmando, no te engañes, es así de simple. No hace falta una maestría para saberlo.

Perfil Silencioso: Son los envidiosos más peligrosos de todos. Son personas observadoras que, en un principio, no están en contra tuya pero CUIDADO porque tampoco están contigo aunque tú lo creas. Son esas personas que crees amigas o amigos, pero solamente están esperando un error o un fallo para decirte lo mal que lo has hecho o soltar el típico “TE LO DIJE…”. Ya sé que esta frase te la puede decir hasta tu propia madre pero para verificar este perfil de envidia hay una prueba evidente: ellos no te dirán nada nunca cuando hagas algo que esté bien, o consigas un logro gracias a tu esfuerzo, empeño o el haber discutido una idea propia. Como esta vez no has fallado y has conseguido tu objetivo, el envidioso reprime su ira y rabia, se la traga y sigue aguardando el momento para cuando vuelvas a fallar. Sabe esperar lo que sea y permanece al lado tuyo como amigo o amiga. La única forma de acabar con ellos es cuando existe un momento de tremenda dificultad o CRISIS. En estas crisis se puede iniciar una disputa y justo en ese momento el perfil silencioso te pondrá ejemplos de cosas que has hecho mal y te dirá o dejará caer que te tiene manía. Fin de la historia. Como alternativa al peril silencioso, en ocasiones, no suelen ni esperar a que tú falles, sino simplemente se limitan a sonreirte y aparentar que están de buen humor, pero por su boca salen sarcasmos fácilmente detectables.

No tener envidia

Recuerda una cosa, la envidia no aparece en personas que disponen de un HOGAR, tienen SALUD, una FAMILIA y sus pasos van por un CAMINO en el que creen estar muy seguros de su CAPACIDAD y DECISIÓN como personas. Esta combinación te liberará de la envidia SIEMPRE. Si conoces envidiosos, díselo o envíales este post para que le echen una lectura.